10 hábitos cuando entrenas carrera a pie que no te ayudan

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Lo sabes, pero lo sigues haciendo ¿por qué? Salir a correr, sobre todo si lo haces como forma de entrenamiento de cara a competir, es algo serio. Son muchos los deportistas que en sus salidas de carrera a pie tienen unos hábitos que no son favorables, incluso son conscientes de ellos, pero insisten. Por desgracia, se repiten más de lo habitual y de una forma generalizada. Desde Deporte del Sur te alertamos de ellos porque no ayudan a tu rendimiento:



1. No seguir una planificación o no respetarla. Entrenar es seguir un entrenamiento. Es decir, un programa de sesiones fijadas previamente por alguien que entiende con un objetivo de rendimiento de cara a una competición determinada. Salir a correr cuando te plazca, a la intensidad a la que tengas ganas e improvisando puedes llamarlo hacer deporte o salir a correr, pero nunca entrenar y no ayudará si tienes un objetivo en mente. Y si cuentas con esa planificación es para respetarla, tanto en el número de sesiones como en sus intensidades. No vale salir hoy y estar tres días sin correr y después agruparlo todo en el fin de semana.

2. No calentar o hacerlo mal. El calentamiento del corredor incluirá correr unos minutos a ritmo suave, junto con algunos ejercicios de activación, movilidad articular y estiramientos. Antes de entrenamientos especialmente intensos realizaremos un calentamiento más específico para poder preparar articulaciones, ligamentos y músculos. Pero tú no solo no estiras, sino que empiezas el entrenamiento a tope ¡Error!

3. Querer terminar exhausto tras cada entrenamiento. Sabemos que quieres rendir al máximo en la competición, pero un entrenamiento no es una competición, el trabajo diario tiene sus intensidades y que no termines exhausto no quiere decir que no hayas rendido. Cada día tendrás una distancia y una intensidad y es lo que debes cumplir para la correcta asimilación del trabajo por parte de tu organismo.

4. No hidratarse o alimentarse. El agua no debe faltarnos en un entrenamiento. Siempre hay que beber previamente, si la salida es corta podremos beber antes y después, si es media o larga tendrás que proveerte de agua durante el entrenamiento. Lo mismo ocurre con la alimentación, especialmente en rodajes largos hay que ingerir alimento para no desfallecer.

5. No utilizar material adecuado. Lógicamente hay que llevar zapatillas de correr, pero no todas las zapatillas valen, tendrán que adaptarse a nuestra forma de correr y a la superficie. Si son zapatillas duras, pueden desgastar las articulaciones, sobre todo si son entrenamientos de rodaje. Es importante que encontremos una buena amortiguación. Además, la ropa también juega un papel importante con pantalón y camiseta específicas que no nos hagan rozaduras ni provoquen molestias. En caso de bajas temperaturas será necesario algo de material de abrigo, aunque el entrenamiento sea intenso.



6. Obsesionarte con el cronómetro. Aunque hay que cumplir los ritmos de entrenamiento, las cifras del cronómetro o pulsómetro no deben obsesionarte. Lo ideal es centrarse en la carrera y solo mirar el tiempo y las pulsaciones, o al final de las series o de la sesión, o en una cifra elevada de kilómetros como referencia. Mirar el reloj constantemente altera la calidad del entrenamiento y también es útil que aprendas a guiarte  por sensaciones.

7. Picarse con el primero que pasa. Reconoce que alguna vez lo has hecho o lo has intentado. Llega alguien desde atrás que te adelanta corriendo e intentas pegarte a él e incluso adelantarlo, o ver que llevas alguien detrás e intentar soltarlo. Debes centrarte en tu entrenamiento y no en seguir al otro, si tu plan tiene una determinada intensidad no es bueno que la alteres.

8. Terminar de golpe de correr y no estirar. No es bueno dejar de correr en seco. Al igual que el calentamiento es importante, también lo es la vuelta a la calma. Dejar de correr poco a poco, caminar un par de minutos y después realizar estiramientos y ejercicios de movilidad.

9. Saltarte los ejercicios de técnica. Por mucho que creas que corres de forma perfecta no debes dejar de hacer ejercicios de técnica de carrera, ya que además de ganar en efectividad te ayudarán a ganar fuerza y potencia. Por ello, no son una elección dentro de tu entrenamiento, sino una obligación.

10. Como entreno, puedo comer lo que quiera. Si entrenas tendrás que realizar un mayor consumo de calorías, pero eso no quiere decir que puedas comer como si se acabara el mundo. La alimentación se debe cuidar aunque entrenes y tengas un gasto calórico importante, ya que la nutrición es tan importante como el entrenamiento.


Este artículo quiere ser de ayuda al deportista, seguro que puedes aportar alguna experiencia más ¿estás en desacuerdo con alguno de estos puntos? ¿añadirías otros?




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