Joaquín era un niño nacido en la España rural del 54. Su pueblo se llamaba Peñarrubia y se encontraba en el interior de la provincia de Málaga. Los niños del pueblo pasaban los veranos junto al río donde entre baño y baño jugaban a ver quién levantaba la piedra más grande. Pero la generación de Joaquín Valle Montero creció con la amenaza de la construcción de un embalse sobre los terrenos de su localidad. Con el tiempo, el rumor no hizo más que confirmarse. Aquello provocó un éxodo forzoso y su familia emigró al País Vasco cuando tenía 12 años. En el pueblo de Abetxuko, a cuatro kilómetros de Vitoria, conoció un club de halterofilia donde consolidó aquellas cualidades que había desarrollado en los campos de Peñarrubia hasta tal punto que terminó batiendo 51 récords de España absolutos y siendo diploma olímpico en Seúl 88.
De los restos de Peñarrubia en el embalse de Guadalteba ya no queda mucho, pero sí los recuerdos de sus vecinos y uno de los más ilustres es, sin duda, Joaquín Valle, que aún hoy sigue siendo el primer y único deportista olímpico nacido en la comarca de Antequera hasta la fecha.
Con 16 años empezó a tomarse la halterofilia en serio y después de varios intentos consiguió clasificarse para Los Ángeles 1984. Fue en Seúl donde le llegó su mejor resultado con el séptimo puesto tras levantar 112 kilos en arrancada y alcanzar los 135 en dos tiempos.
Durante años, Joaquín Valle fue el mejor levantador español como recuerda esta información de El País de 1977 en una jornada que la que superó cuatro récords nacionales.
"Son muchos años de preparación, porque continuamente te tienes que estar preparando, año tras año. Yo tras diez años de entrenamiento lo conseguí, ahora tengo 62 y parece que fue ayer", explicaba en su día a este redactor Joaquín, que volvió años después a competir en categorías de máster (veteranos) y consiguió ser campeón de España en 2015. A nivel absoluto fue 29 veces campeón de España, más que los que sume como máster.
Fotos Gimnasio Yin - Yang |
Pero más allá de ser deportista, Joaquín Valle se ganó la vida como barrendero en Vitoria, haciendo también sus pinitos como monitor de gimnasio. No olvida el que fue su pueblo y se emocionó el día que se acercó hasta el actual embalse. Las familias de Peñarrubia salieron en dirección a muchos lugares, la suya, desde la calle Varela del desaparecido pueblo, ha terminado repartida por diferentes lugares y tiene hermanas en Campillos y en Santa Rosalía dentro de la provincia de Málaga y en Madrid.
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